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Ante la Cumbre Mundial de México sobre Terapias Alternativas y Complementarias, celebrada en mayo de 2006, se presentaron novedosos y espectaculares trabajos sobre los más variados temas, lo que muestra que el mundo de las nuevas terapias está alcanzando en el campo de la investigación, una verdadera revolución científica.

dradelrioLa ponencia “POR LAS VENAS CORRE LUZ” de la Dra. Esther del Río fue sin duda una de las que llama a mayor reflexión y abre puertas insospechadas al campo de la sanación, en el futuro.

Esther del Río es química bióloga, del Instituto Politécnico Nacional de México. Maestra en Ciencias en Biología Marina, en la Universidad de Michigan, EE.UU.

Más tarde realizó un doctorado en Ciencias, con especialidad Bioquímica, en la Universidad de Córdoba, Argentina. Su curriculo es extenso y abarca su tiempo como estudiosa, investigadora, docente, viajera. La Fotoquímica es una de sus especialidades, así como el estudio del veneno de animales marinos.

La Dra Del Río es conocida internacionalmente por dos grandes descubrimientos: el primero, que nuestros cuerpos están formados por una intrincada red de magnetitas que, en forma de imanes, conforman microcampos magnéticos, el segundo, que el agua que hay dentro del cuerpo no es “agua normal” sino que tiene características de cristal óptico (cristal líquido).

En otras palabras, la doctora ha descubierto que somos verdaderas antenas y que somos literalmente luminosos.

Así la científica llegó a la extraordinaria conclusión de que estamos formados por un sistema de macromoléculas que forman una red exterior a las células. Se trata de una red ferroso-férrica que tiene corriente eléctrica y electromagnética. Calculamos que el cuerpo tiene cerca de cien millones de estas partículas.

A toda esta intrincada relación de eventos y correspondencias en el tejido celular, la doctora lo ha llamado ECOR, o cuerpo electromagnético. El Cofactor Extracelular de Oxidoreducción es lo que se llama ECOR, por sus iniciales en inglés. Se trata de todo un sistema que indica que existe una geografía especial dentro de nuestro cuerpo, en dónde se ubican campos magnéticos. Estamos formados por niveles de imanes. Debemos cuidar las magnetitas. Este sistema muestra que no se trata de centros o zonas con fenómenos aislados de electromagnetismo, sino que hay una organización y funcionalidad perfectamente correspondida.

LA REVISTA DISCOVER.

Muchos años después que la Doctora del Río hiciera este descubrimiento, la revista Discover y otras publicaciones científicas empezaron a dar cuenta de hallazgos similares.

Discover publicó en 1993: “La magnetita es el primer magneto permanente descubierto en el tejido humano y que tienen propiedades físicas nuevas”.

En 1993, el Dr Kirschviar, de orígen ruso, también encontró magnetitas en todo el cuerpo y en el cerebro, señalando que una de sus funciones es “facilitar el cambio de iones a nivel de la célula”. Del Río hace hincapié en que debemos cuidar esta red magnética ya que protege a la bioquímica celular, porque esta red es la responsable de producir energía electromagnética. “La enfermedad, explica, ocurre cuando cuando esos imanes, que se encuentran en forma de óxido ferroso y óxido férrico, se desorientan o se destruyen y entonces se produce la enfermedad.

Así pues se puede empezar a curar cualquier enfermedad con el sólo hecho de reordenar la red magnética, lo que se puede lograr sin invadir el cuerpo con medicamentos sino con la aplicación de campos magnéticos pulsantes regulados ( toda enfermedad empieza por un desequilibrio de la red magnética que si no se repara a tiempo, viene un trastorno bioquímico, una enfermedad crónica y aún la muerte.

Una afirmación de esta índole señala la Dra del Río, es peligrosa en los medios científicos, ya que se puede poner en entredicho la reputación del científico, dado que este tipo de conocimiento hasta ahora correspondía al campo del esoterismo. Sin embargo la confirmación de la presencia de la red magnética se está comprobando actualmente y de allí parte la base científica donde pueden apoyarse todas las terapias alternativas. Y en aquellos años, a la inversa de lo que hoy está ocurriendo, las terapias alternativas o complementarias, eran condenadas por el sistema.

 PURA GEOMETRÍA.

Pero volvamos al ECOR, y analicemos las moléculas de esta red ferroso-férrica de intercambio electromagnético Todas las células están en tercera dimensión, y las partículas de fierro pueden tener forma esférica o piramidal. Su distribución no es uniforme, y están rodeadas de glucoproteínas. No sólo es importante la forma de las moléculas en el espacio sino además su electromagnetismo y vibración de color.

La magnetita es un tetraedro cuando está en oxidación y cuando está reducida, tiene forma de rombo. Todas las magnetitas se comunican entre sí. Cuando una de las partículas está oxidada, la otra se reduce por lo que se genera una diferencia de potencial, y por ende , se crea un campo magnético por el que fluye la corriente.

Las magnetitas del ECOR pueden llegar incluso a romper la molécula de agua (H2O) y en un momento dado producir oxígeno de la molécula de ella. Es un mecanismo de reserva que, señala la Dra Del Río, explica perfectamente el proceso por el cual sobrevivieron los bebés recién nacidos que sepultó el terremoto de 1985 en México y que incluso vivieron aún después de pasar varios días sin oxígeno.

El medio en el que se da el ECOR, o sea en el que se trasmite la energía o información entre estos elementos magnéticos y la célula, es el agua.

ES AGUA CRISTAL LÍQUIDO.

Pero, y esto es lo trascendental, esa agua que se encarga de trasmitir la información entre las células, no es agua en la forma normal que conocemos, sino que se trata de cristal líquido, que es un estado intermedio de la materia o mesofórmico o coloide. Esta agua aunque es químicamente idéntica a la otra, , tiene sin embargo una cualidad única, ya que sus moléculas están organizadas en clatratos de 37 moléculas de agua. Podemos decir que el agua cristal líquido tiene las características del movimiento de los líquidos y las características ópticas de los cristales. Es decir, puede reaccionar a cualquier estímulo y trasmitir longitudes de onda, pero lo que la hace única es que guarda información o trasmite información como unidad de memoria o microchips. Esta agua fue primero llamada por la Dra, “agua orgánica”, para diferenciarla de la otra. Actualmente esta agua se conoce como AGUA VITAE, o cristal líquido.

LA COMPUTADORA DE NUESTRO CEREBRO.

Todo empieza a tomar sentido si lo vemos con una perspectiva distinta: nuestro cuerpo es una especie de gran computadora, en la que la información, especialmente la del cerebro, se transmite por impulsos electromagnéticos. Es entonces imprescindible que haya un medio o un líquido que permita la comunicación de longitudes de onda vibratoria. En la célula hay moléculas de alta energía (ATP) que organizan el agua para que pueda conducir energía electromagnética. La organizan y le dan estructura. De tal forma que el agua cristal líquido es un clatatro, o sea, un dodeicosaedro con caras pentagonales y hexagonales y tiene la facultad de guardar una memoria por su estado mesomórfico de cristal líquido. Somos un 75% de agua, por esto este vital elemento es tan crucial en nuestra composición.

LO QUE NOS HACE ENVEJECER

El agua que tomamos todos los días sólo nos sirve si se transforma en cristal líquido. Proceso que se desarrolla en forma natural en nuestras células. La Dra Del Río sostiene que a medida que envejecemos, las células van perdiendo su capacidad de transformar el agua. Y cuando ello ocurre, no hay forma de compensarlo con solo tomar vasos y vasos de agua.

El cristal líquido organiza a las proteínas dentro del cuerpo y la colágena que forma parte del tejido conjuntivo es lo primero que se desploma cuando se pierde la facultad de transformar el agua. Esto puede deberse a una falla congénita o al envejecimiento de la célula. De tal manera que todas las enfermedades de la colágena se pueden curar, si se administra este tipo de agua. El cristal líquido elimina las moléculas tóxicas o radicales libres, a su paso.

En el agua normal las moléculas están en desorden porque el agua es un bipolo y constantemente choca y se repele; en el agua cristal líquido, las moléculas están en perfecto orden y este orden se establece por las energías de Kuison, London, Devy y Van Der Bals.

El agua estructurada desintoxica, acarrea alimentos, regula el termostato del cuerpo, es parte del tejido muscular y le da tono, regenera el hígado, ayuda al crecimiento. Hay pruebas contundentes que este elemento es capaz de revertir procesos cancerígenos. Es importante notar que allí donde estaba el tumor, faltaba la luminosidad. O sea, “estaba rota la red”, dice la Dra. “Somos parte de un tejido totalmente luminoso. Somos luz”. “Hay una geografía totalmente establecida de electroimanes en el cuerpo”. “Es interesantísimo comprobar que los centros de acumulaciones magnéticas que aparecen en las tomas de rayos X, coinciden perfectamente con los chakras. En la tradición ayurveda, estos chakras son acumuladores de energía”.

LA FUENTE DE LA ETERNA JUVENTUD.

El proceso de transformación del agua en el cuerpo está asociado al proceso de envejecimiento. Conforme la edad avanza, el cuerpo se va secando. La piel se arruga, las células mueren. Si se pudiera mantener la capacidad de transformar el agua corriente en cristal líquido, se detendría el envejecimiento, asegura la Dra. Al parecer el problema está ligado a los radicales libres que son los causantes de que se cree el desorden celular. En la naturaleza hay distintos tipos de cristales líquidos. Los lugares en que se encuentran de manera natural son, invariablemente lugares a más de 8000 metros de altura. Como el Valle de Hunza, en la India: las montañas de Azerbaiyán, las montañas de Georgia en Rusia, el Valle de Vilcabamba, en Perú y los picos altos del Ecuador. Las personas que viven en esos lugares tienen fama de vivir comúnmente de cien a 130 años. Con años de trabajo e investigación, la Doctora Del Río encontró un método para transformar el agua normal en estructurada, fuera del organismo.

Este método, organiza el agua para que el organismo la utilice de inmediato, sin tener que transformarla. Ingerirla redunda en salud, especialmente a quienes ya están perdiendo su capacidad de transformarla.

Author: espiralaurea

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