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Es poco lo que se sabe de él, internacionalmente. Pero en España su nombre es equivalente al más grande naturalista y divulgador ambiental de ese país. El Dr. Félix Rodríguez de la Fuente nació en 1928, en un pueblito llamado Poza de la Sal. Su infancia transcurrida en el campo en medio de caminatas cerreras, natación en lagunas y ríos, o calado hasta los huesos por la lluvia fría, cuando visitaba los nidales de las aves rapaces o agazapado para sorprender a los patos salvajes, y admirar sus geométricas formaciones en el cielo, le brindan el escenario ideal para el nacimiento de un amor incontenible por la naturaleza que le acompañaría toda la vida hasta su muerte, hace 26 años.

En sus comienzos de naturalista realiza estudios de campo sobre la población y reproducción del halcón en España y lucha hasta conseguir la abolición de las juntas de extinción de animales dañinos y que las aves rapaces dejen de ser consideradas como alimañas, para pasar a ser especies protegidas por decreto ley.

CRECE EN EL CAMPO

La infancia y adolescencia de la década de los 70 le recordará siempre por la serie de televisión española “El Hombre y la Tierra”. Este trabajo que lo catapultó a la fama, se convirtió en la producción televisiva con mayor teleaudiencia desde su primer capítulo, que estuvo dedicado a la fauna venezolana en 1974, hasta la emisión de los capítulos dedicados a la fauna canadiense, poco después de su muerte, en la década de los ochenta.

La pasión y el amor por todos los seres vivientes del planeta fue el incentivo que tuvo para investigar, estudiar, disfrutar y mostrar, a través primero de sus programas de radio, y luego videos para televisión lo más maravilloso, bello y desconocido de nuestro planeta.

Sobrecogido por la inmensa belleza del Archipiélago de Cabrera, en las Islas Baleares, y el valioso patrimonio natural que guardan, tanto la superficie emergida de sus islotes, como sus fondos coralinos, Féliz funda y dirige en 1978, la Comisión para la Conservación de la Isla Cabrera, cuyo objetivo es impulsar la protección integral del último paraíso virgen del Mediterráneo español. Este esfuerzo dio fruto más tarde a la creación del Parque Nacional Marítimo Terrestre del Archipiélago de Cabrera, creado en 1991. En su libro de memorias La Aventura de Doñana, el profesor José Antonio Valverde, que fuera un pionero del conservacionismo ibérico, recuerda la fascinación de su amigo Félix por las marismas del Guadalquivir.

LÍDER DE UNA MANADA DE LOBOS

Son los hombres que en su paso por la tierra dejan una huella indeleble. Los hoy maduros españoles recuerdan con emoción escenas de la serie “El Hombre y la Tierra”, tales como los combates de los ciervos o de los machos de cabra montés, previos a la cópula maridal.

Persiguió el rastro de su animal favorito; el lobo ibérico a cuya conservación dedicó en cuerpo y alma, largos años de su vida. Era tanta la devoción que sentía por los lobos, que llegó a ser aceptado como líder, por una pequeña manada que mantuvo cautiva para estudios de comportamiento y trabajos cinematográficos de divulgación.
Inició su trabajo comunicacional en radio, con su programa “La Aventura de la Vida”, en que llevaba a sus auditores a sentir la fascinación de los lugares más remotos del planeta, ya se tratara de la vida de los inuit, los cazadores de focas del Ärtico, o su relato trasmitiendo el miedo que lo sobrecogió, cuando escuchó cercanamente el rugir del león, en mitad de la noche en plena sabana africana.

El 14 de marzo de 1980, mientras filmaba una carrera de trineos en el pequeño pueblo de Nome, en Alaska, se estrelló el avión en que viajaba junto a sus colaboradores. Murió así Félix Rodríguez de la Fuente, a los 53 años, dejando tras de sí, una obra de divulgación única que sigue cautivando. De sus tres hijas, la menor Odile sigue los pasos de su padre en el estudio y la defensa del Medio Ambiente..

Author: espiralaurea

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