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Todos los seres vivos estamos permanentemente expuestos a las influencias de nuestro entorno, especialmente, a las energías radiantes de la tierra y del cosmos, sin olvidar las de los campos electromagnéticos.

Así, nuestra salud y bienestar a veces dependen del lugar donde vivamos, trabajemos o durmamos.

DISTINTAS CLASES DE RADIACIONES.

Existen diversos tipos de radiaciones que nos afectan, a saber:

- RED GLOBAL HARTMANN: son franjas de radiación que van de norte a sur y de este a oeste cubriendo todo el planeta. Los cruces potencian su nocividad.

- RED TRANSVERSAL CURRY: son ondas telúricas que afloran en un sentido diagonal con los polos magnéticos y su agresividad afecta especialmente al cuerpo emocional y psíquico.

- VENAS DE AGUAS SUBTERRANEAS: son radiaciones de ríos o arroyos que corren por el subsuelo, erráticas en su recorrido y de tamaño variable. Cuando se superponen con las líneas Hartmann aumentan su peligrosidad, ya que se produce una sumatoria de sus respectivas potencias.

- FALLAS GEOLOGICAS: se encuentran dispersas por todo el planeta, sobre todo en las zonas de vértebras montañosas. A raíz de los múltiples movimientos sísmicos, estas fallas se han incrementado, en las grandes ciudades. Dichas fallas desequilibran la armonía de las células del cuerpo produciendo distintas enfermedades, incluso cáncer.

CHIMENEAS TELÚRICAS.

- CHIMENEAS TELURICAS: llamadas así porque son los lugares donde la tierra inspira y expira en el campo etérico. Hay de distintas intensidades. Algunas son muy malignas para el ser humano porque su fuerza se acrecienta al encontrarse en un medio geopático. Pero también las hay muy benignas, y que se pueden utilizar para estados de meditación o relajación, según su potencia.

Según la experiencia personal del autor de este artículo, al medir diariamente todas estas energías, puede afirmar que ha percibido en el último año, que los cruces geopáticos (tierra enferma) son cada vez más cercanos y, las cuadrículas, mayores, lo que hace cada vez más posible, que estemos bajo su influencia.

Cuando se cruzan las líneas Hartmann, Curry, fallas y corrientes subterráneas bajo las camas o lugares donde pasamos quietos mayor tiempo, debilitan el cuerpo vital hasta desarmonizar las células del cuerpo, produciendo distintos tipos de enfermedades, entre ellas el cáncer, o dolencias prolongadas, según sea la cantidad de elementos telúricos en juego.

CUIDADO CON LOS CANTOS DE SIRENA.

Se ha dicho y escrito, que colocando simplemente algunas espiras de alambre cerca nuestro, o colocando láminas de lijas bajo el colchón, se soluciona el problema. Pero la verdad es que, cuando se han colocado estos elementos y se mide con instrumentos de radiestesia, las ondas nocivas permanecen aún allí. Lo mismo ocurre con ciertos aparatos o equipos que se venden en el mercado.
Lo que la experiencia indica es que la trasmutación y neutralización de las ondas nocivas telúricas se hace en conexión con la Gran Inteligencia Universal.
En Capilla del Monte donde resido, dice el autor de esta nota, he tenido todo el tiempo para analizar y practicar la geología telúrica y vengo observando que, desde el gran movimiento de placas que produjo el Tsunami, las grietas, las fallas y los ríos subterráneos han aumentado enormemente su ramificación.
Cuando voy a alguna casa donde me llaman porque hay problemas serios de salud y que no se mejoran a pesar de los tratamientos, o enfermedades que aparecen de repente, inexplicablemente, constato que los centros geopáticos son más fuertes en intensidad que antes y se han multiplicado.

EXCESO DE ENERGÍA, DESDE EL CIELO.

Las tormentas solares cada vez más frecuentes, afectan irradiando las placas teutónicas donde se reflejan distintos rayos, lo que provoca un aumento de tensión en los centros telúricos.
En las zonas montañosas de Capilla del Monte, puedo observar que, rápidamente, los árboles se pudren y las hormigas y abejas que gustan de estas energías, se han distribuido en toda la extensión. Algunos animales se enloquecen y se descontrolan porque la radiación telúrica afecta su sistema nervioso y, aquellos cuyos establos se encuentran en centros de radiación fuerte, huyen y escapan. Los lugareños se impactan sin comprender lo que ocurren, en circunstancias que sólo había que cambiarlos de lugar.
En la ciudad, estos centros geopáticos se ven potenciados por las radiaciones de polución eléctrica de las torres de tensión, las famosas antenas de telecomunicaciones y los equipos electrónicos. Cada hogar puede resolver o disminuir este daño, pidiendo a un radiestesista que verifique su casa y oficina, y además, valerse de la influencia de la geometría de las formas, de las que el feng shui nos enseña.

Todo puede ser una bomba de tiempo según lo alerta o descuidados que estemos, y también según lo abiertos que estemos a creer en la existencia de lo sutil y cómo nos afecta. Dios nos ha dado todos los instrumentos para captar todas las energías que nos dañan o nos benefician, pero el hombre, en su afán pseudocientificista, se ha cerrado al conocimiento verdadero y ha mutilado su conexión con lo superior y sutil.

Enviado por Jerónimo Ocampo. Córdoba. Argentina.

Author: espiralaurea

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